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Tizón o “rabia” del garbanzo.Por Viotti1 G., Carmona2 M., Scandiani3 M., Formento4 A. N., y Luque5 A.

el 6 de febrero de 2012 en Actualidad, Investigación

La introducción y siembra de un nuevo cultivo generalmente está asociada a numerosos aspectos técnicos, comerciales y políticos. De esta manera, muchos productores siembran un cultivo incentivados por la rentabilidad que otorgan mejores precios, especialmente aquellos que no poseen retenciones) y una comercialización facilitada. Sin embargo, no se abordan adecuadamente los aspectos técnicos, principalmente los relacionados conla sanidad. Esuna práctica habitual que las semillas destinadas a la implantación de estos “nuevos cultivos” no se analicen previamente, o lo que es peor aún, se las trate con fungicidas curasemillas ineficaces para el control de peligrosos patógenos que, a través de las semillas, son introducidos como “nuevos enemigos” en diferentes lotes, regiones o países.

Una gran proporción de patógenos pueden ser transportados o transmitidos por semilla y sobreviven con ella por largos períodos. De esta forma, la semilla está directamente asociada a la continuidad del ciclo biológico de los patógenos de una generación a otra del hospedante y de esta manera “sembrar” una semilla infectada puede también significar “sembrar” una enfermedad que no estaba registrada. Las semillas infectadas constituyen el agente más eficiente de diseminación y el medio más seguro para la supervivencia de los patógenos.

La inclusión de un nuevo cultivo exige conocer, entre otros aspectos, la calidad sanitaria de la semilla realizando un análisis sanitario para luego definir claramente las estrategias a seguir. Si se diagnostica un patógeno, deberá conocerse su importancia epidemiológica, su peligrosidad, su nivel de infección y eventualmente la eficiencia de moléculas fungicidas para su erradicación o control.

El presente trabajo aborda la problemática de la “rabia” o tizón del garbanzo (Cicer arietinum L.) con énfasis en el diagnóstico, la importancia de la semilla infectada y las recomendaciones de manejo de la enfermedad.

El cultivo de garbanzo (Cicer arietinum L) ha crecido significativamente en Argentina durante los últimos años. Las provincias de Salta, Jujuy,  Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca y Buenos Aires son las que conforman la matriz productiva del garbanzo. India es el principal país productor (65%) seguido por Pakistán (25%), luego Turquía con un 5-6% del volumen mundial; otros productores son Canadá, México, Estados Unidos y Australia, siendo este último el principal exportador mundial.

Entre las limitantes de la producción de esta fabácea (leguminosa) se mencionan más de 25 enfermedades que la afectan y entre ellas, la “rabia” del garbanzo causada por el hongo Ascochyta Rabiei  es la más destructiva. Prevalece en áreas entre 31 y 45° Lat. Norte y es ocasionalmente importante entre 26 y 30° LN. Ocasiona daños graves afectando la cantidad y calidad de granos y semillas; las pérdidas pueden alcanzar el 100% y se ha registrado en 34 países.

El garbanzo es el principal hospedante de A. rabiei, sin embargo se infectó artificialmente lenteja (Lens culinaris), caupí (Vigna unguiculata), arveja (Pisum sativum) y poroto (Phaseolus spp.), entre otros. Se informó como hospedantes a la alfalfa (Medicago sativa) y melilotus (Melilotus spp.). Se puede aislar con baja frecuencia de mostaza negra (Brassica nigra), ortiga mansa (Lamiun amplexicaule) y trigo (Triticum aestivum. De manera general  se considera que en otros hospedantes que no sean garbanzo, la enfermedad se presenta escasamente o lo hace en forma latente (asintomática), o con síntomas leves y podrían ser reservorios o “puente verde” del patógeno.

A. rabiei ataca todas las partes aéreas de la planta, hojas, tallos, pecíolos, vainas y semillas de garbanzo; los síntomas iniciales son pequeñas manchas necróticas en las hojas o tallos nuevos. La necrosis es producida por la acción de tres potentes fitotoxinas, cuya producción se correlaciona con la agresividad de las distintas cepas del organismo causal.

La infección se produce con una temperatura óptima de20 ºCasociada a 5-6 horas de mojado foliar.

El hongo puede penetrar fácilmente la pared de las vainas e instalarse en la semilla, pudiendo así diseminar, introducir y permitir la supervivencia del patógeno con elevada eficiencia. Las semillas infectadas interna o superficialmente pueden o no mostrar síntomas. Las semillas muy afectadas pueden presentar reducción de calibre, arrugamiento y lesiones oscuras de diversas formas y tamaños (Fig. 8). Estas semillas permitirán el ingreso del patógeno al campo a través del proceso de la transmisión generando los primeros focos de la enfermedad y futuras diseminaciones dentro del lote. Además afecta la germinación y por lo tanto el stand de plántulas; Estas plántulas, presentan lesiones marrones en la base del tallo, las que se agrandan, rodean el tallo y causan el quebrado del hipocótilo y la muerte.

 

Diagnóstico de la  “rabia” o tizón del garbanzo en Argentina

 

Durante el ciclo 2011/12, productores de Córdoba y del sudeste de Buenos Aires fueron afectados por la presencia de un rápido marchitamiento, tizón y muerte de plantas de garbanzo en parches o rodales. Las primeras detecciones (visualización de los síntomas) coincidieron con el inicio de formación de vainas en el mes de noviembre de 2011. Plantas provenientes del partido de Lobería (Buenos Aires) y de Río Primero y Río Segundo (Córdoba) se analizaron para identificar el organismo causal.

En los lotes afectados la Incidencia fue del 100%, con síntomas severos en hojas, vainas, tallos y semillas.

Esta identificación se informó inmediatamente a SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), organismo que a través del Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) a través de la Resolución 778/04 obliga a denunciar todas aquellas situaciones de cambio de status de una plaga o enfermedad en el territorio nacional.

La introducción de este patógeno al país fue seguramente a través de las semillas, ya que la diseminación a larga distancia sólo ocurre por esta vía.

Esto confirma y ejemplifica los conceptos iniciales acerca de la importancia de la semilla como agente de introducción de nuevos patógenos y consecuentemente de enfermedades todavía no presentes. Ésto sucedió con A. rabiei en otros países como Australia (1993), Irán (1968), Canadá (1974) y Estados Unidos (1983).

 Manejo de la rabia

 En Argentina será necesario comenzar con acciones específicas por parte de todos los actores del sistema productivo desarrollando en forma urgente un programa de Manejo Integrado dela enfermedad. Por ello es de fundamental importancia, difundir masivamente la importancia de la enfermedad y su manejo, además de capacitaciones a técnicos y productores para exigir el análisis sanitario de las semillas, reconocimiento de síntomas y signos y detección temprana a campo.

 

1. Análisis sanitario de semillas: es una medida imprescindible, antes de la siembra fundamentalmente para la próxima campaña. Semillas asintomáticas, pueden estar infectadas como sucede con otros importantes patógenos en otros cultivos. Se debería considerar que en numerosos casos las infecciones a campo de este ciclo 2011/12, han pasado desapercibidas, ya sea porque ocurrieron al final del ciclo del cultivo o porque no se visualizaron por falta de experiencia. Esto remarca aún más la necesidad del análisis de semillas, ya que no se debería recomendar la siembra de lotes de semillas con niveles críticos de infección.

 

2. Rotación de cultivos: al menos 2 o 3 años son necesarios para disminuir la fuente de inóculo inicial que es el rastrojo, por ser fuente de supervivencia del patógeno.

 

3. Tratamiento de semillas: con moléculas fungicidas eficientes, entre ellos los bencimidazoles han mostrado  en otros países para el control del patógeno; la mezcla de dos o más principios activos pueden aumentar la eficacia de control y evitar la generación de resistencia por parte del patógeno, por ejemplo carbendazim o thiabendazole  a los que se les puede sumar  triazoles eficientes y estrobirulinas.

4. Densidad de plantas: Sería importante determinar cuál /cuáles son las densidades óptimas del cultivo en nuestro país y si las mismas afectan o no a la epidemiología de la enfermedad

5. Nutrición: el uso de inoculantes específicos, la aplicación de potasio y fósforo en suelos con alto contenido de nitrógeno pueden contribuir a reducir los niveles de enfermedad.

6. Uso de fungicidas foliares: recientemente en EEUU y Canadá se informó tal como sucede para Cercospora sojina (mancha ojo de rana en soja), la aparición de cepas resistentes a las estrobilurinas como consecuencia del uso individual de estas moléculas. Por ello no deberían utilizarse principios activos únicos, sino una mezcla de fungicidas con diferentes mecanismos de acción. Algunas experiencias locales han mostrado muy buen comportamiento de las mezclas de estrobilurinas con triazoles aplicados ante la presencia de síntomas a inicio de formación de vainas; en algunos casos el agregado de fosfitos (inductor de defensas) a la mezcla  de fungicidas ha dado resultados satisfactorios mejorando la supervivencia de las plantas

Se deberán iniciar investigaciones específicas en esta enfermedad para optimizar las técnicas de diagnosis como el tratamiento de las semillas y el uso de fungicidas en órganos aéreos.

           7. Resistencia genética: es relevante conocer el comportamiento de las diferentes variedades frente a los aislamientos locales del patógeno para recomendar la siembra de aquellas resistentes o con moderada resistencia.

Bibliografía consultada

 BAYAA B & W.CHEN 2011. Ascochyta Blight of Chickpea. In: Chen W., Sharma HC & FJ Muehlbauer (eds). Compendium of Chickpea and Lentil Diseases and Pests. APS Press. p.34-40.

HARVESON, R. M., MARKELL, S. G., GOSWAMI, R., URREA, C. A., BURROWS, M. E., DUGAN, F., CHEN, W., AND SKOGLUND, L. G. 2011. Ascochyta blight of chickpeas. Online. Plant Health Progress doi:10.1094/PHP-2011-0103-01-DG.

 

 

Isoca bolillera

el 23 de noviembre de 2011 en Actualidad, Informes, Investigación

Oruga en soja

 Según información proporcionada por el  Sistema de Alerta del Servicio  Técnico – INTA  Pergamino del 15-11-11 ,  a cargo del Ing. Agr. Nicolás Iannone , se observan presencia  de huevos y pequeñas larvas de Isoca Bolillera (H. gelotopoeon)  en lotes de soja de algunas zonas pampeanas(N/E y Sur de Córdoba,C/O y Sur de Santa Fe y Buenos Aires) situación que tenderá a agudizarse en las próximas dos semanas, principalmente en casos de cultivos de soja que hayan emergido recientemente y para cuando lleguen al estado V2-V3.

 En soja, la Isoca Bolillera,  actúa como cortadora de brotes, así como defoliadora en estados vegetativos avanzados y  puede producir daños en inflorescencias, vainas y granos en estados reproductivos del cultivo. Según el informe, habrá cortes de brotes y tallos tiernos, y en general, los ataques no serán graves (exc. zonas) , pero podría haber generaciones superpuestas si los benéficos no nos ayudan….y nosotros a ellos!!! sostiene Ianonne.

El Boletín Técnico del INTA para el Control de isoca bolillera recomienda prestar atención a la presencia de  huevos y evitar producir soja en “zonas liberadas” 

Según el Ing Iannone, una cuestión a tener en cuenta, en la medida de lo posible, es la de tratar de usar insecticidas que tengan bajo o mínimo impacto sobre la fauna benéfica. Esta es una herramienta gratuita que necesitaríamos imperiosamente disponer a fin de no dejar “liberado” el camino a la explosión de generaciones continuas y superpuestas de esta y otras plagas, favorecidas por la falta de enemigos naturales.

  Sin embargo, para el control de larvas de bolillera que se encuentren “dentro” de los brotes, no se dispone de una gran cantidad de alternativas, ya que deben ser aquellas que consistan en un insecticida sistémico o que tenga acción translaminar. Las opciones disponibles con estas características generalmente no son de poco impacto sobre la fauna benéfica, a excepción de las diamidas antranílicas, productos de última generación, potencialmente residuales y que presentan acción translaminar.

 Consultado al respecto el Ing Agr.Jorge Morre, Gerente de Desarrollo de DuPont Agro sostiene “ Nosotros somos partidarios de los sistemas de alarmas, en este caso el que realiza el INTA Pergamino, porque permite tomar mejores decisiones para la protección de los cultivos. En nuestras reuniones a campo y con técnicos difundimos estos informes y además recomendamos el uso de  Coragen® , la única diamida antranilica  del mercado cuyo registro  para el control de Isoca bolillera se  obtuvo a principios de éste año “.  Dentro de las características sobresalientes del producto,  Morre  resaltó la potencia insecticida, la mayor protección y persistencia superior con movimiento translaminar y también por vía xilemática, la acción sobre huevos actuando como “neonaticida” (ovi-larvicida) y el respeto por la fauna benéfica y el  por el medio ambiente.

“ Coragen se puede aplicar en estados vegetativos de la Soja, mientras las orugas están expuestas alimentándose de hojas y brotes. Además, es importante realizar un buen mojado con la pulverización, tanto de las hojas como de los tallos del cultivo tratado, logrando gracias a la movilidad  del producto proteger los nuevos brotes.” Concluyó Morre.

Finalmente, en el Informe del INTA el  Ing Iannone sostiene:

Aunque cueste “internalizarlo”,  sabemos que si dejamos desarrollar los benéficos éstos siempre estarán ayudando, ya sea porque evitarán algunos ataques, y/o retrasarán el impacto de esta u otra plaga, o bien en caso de presentarse la misma tendremos menores niveles a los que realmente impactarían como resultado de un “libre” desarrollo poblacional por la falta de enemigos naturales, como ocurriera en otras campañas

Bacteriosis en arveja

el 14 de noviembre de 2011 en Investigación

Ing. Agr. Á.Norma Formento - Fitopatóloga, INTA-EEA Paraná.

Diversos cultivos se introducen anualmente en diferentes regiones agrícolas de Argentina, ya sea por razones coyunturales como buenos precios o porque el trigo (Triticum aestivum L.), el cultivo invernal por excelencia, es afectado por otras restricciones económicas o ambientales. En general, estos nuevos cultivos para Entre Ríos, son de ciclos más cortos, se siembran y se cosechan más temprano, lo que permite la implantación en fechas óptimas de los cultivos de verano (principalmente soja), pueden ser más tolerantes al déficit hídrico o bien se utilizan como cultivos de cobertura para incorporar materia orgánica al suelo.

Durante el ciclo agrícola 2011/12, se incrementó en Entre Ríos y otras provincias argentinas, la siembra de cebada (Hordeum vulgare L.), garbanzo (Cicer arietinum L.), arveja (Pisum sativum L.), lenteja (Lens culinaris Medik) y vicia (Vicia sativa L.). El conocimiento del comportamiento de estas especies a las enfermedades es localmente, bastante limitado. Es relevante que la inclusión de nuevos cultivos en un sistema productivo determinado esté sustentado en el conocimiento de algunos aspectos básicos como el origen de la semilla, la certificación de la variedad, la calidad sanitaria y las enfermedades más comunes (Formento et al., 2011). Numerosos patógenos son transportados y/o trasmitidos por las semillas e introducidos con alta eficiencia en nuevas regiones, además algunas de estas especies de Fabáceas como la arveja, lenteja, garbanzo y la vicia poseen patógenos comunes con la soja (Glycine max L.) Merril.

En la actualidad, la arveja se cultiva en diversas áreas de Argentina, y sólo en el sur de Santa Fe alcanzó una superficie sembrada de 70.000 has en el ciclo 2006/07, constituyendo así una alternativa al trigo como cultivo invernal. En el año 2011, el área sembrada fue de 50.817 has, lo que implica un incremento de 15.000 has respecto al registro de 2010 (Prieto, 2009; Prieto & Vita, 2011).

En Entre Ríos, las legumbres también constituyen una alternativa y según el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber, 2011); la arveja “es un cultivo en amplia expansión” (Figura 1) y registra una superficie de aproximadamente6.200 hectáreas, con un rendimiento promedio que oscila entre 2.500-2.800 kg/ha con un máximo de 3.300 kg/ha. Las variedades más utilizadas son: tipo verde Viper y Facón y tipo amarillo, Alfeta.

          Una vez introducidos cultivos nuevos, en una determinada zona, en un tiempo relativamente corto, comienzan a recibirse consultas en el Laboratorio de Patología Vegetal del INTA-EEA Paraná, para determinar las causas de determinados síntomas que afectan a las plantas, en general en ataques agudos y severos.

Durante el mes de septiembre de 2011 se enviaron desde el sur de Entre Ríos, plantas enfermas de arveja del tipo amarillo, en el estado fenológico V14 (14 nudos) según la escala de Knott (1987).

 

Caracterización de síntomas

          Los síntomas típicos se observaron en la parte aérea de la planta, en el eje principal, ramificaciones (Figura 2), nudos, entrenudo (Figura 3), estípulas, folíolos y zarcillos (Figura 4) como lesiones brillosas, de aspecto húmedo, acuosas que progresivamente adquieren un color herrumbroso, marrón oscuro que culmina con una necrosis de todos los tejidos afectados (Figura 5). Las lesiones iniciales son puntos verdes más oscuros que el tejido normal, de forma irregular que se extienden hasta formar grandes manchas necróticas delimitadas por las nervaduras, formando ángulos.

En el lote de producción las plantas afectadas se presentaban en rodales, sectores o manchones; Lawyer (1989) propone que las lesiones están orientadas según el medio de diseminación del patógeno; un patrón linear de lesiones a lo largo de la nervadura central o hacia abajo en el eje principal ocurre cuando hay por flujo bacteriano, lesiones dispersas y escasas cuando ocurre por salpicado de lluvia o riego por aspersión y en manchones, cuando las plantas han sufrido daño por heladas, granizo, viento, voladura de partículas de arena o efectos mecánicos.

Diagnóstico

Con algunas técnicas sencillas de diagnóstico rápido como corte ultrafinos, observación de flujo bacteriano y cuerpos bacterianos, asociado a la caracterización de síntomas se confirma que los síntomas son de origen bacteriano, sin llegar precisar a cual de las tres bacterias registradas en arveja pertenece, pero con características del género Pseudomonas.

 

En arveja hasta el año 2000 se habían citado dos enfermedades bacterianas denominadas tizón bacteriano ocasionada por Pseudomonas syringae pv. pisi (Sackett 1916) Young, Dye & Wilkie 1978 y mancha marrón producida por Pseudomonas syringae subsp. syringae, van Hall 1902 (Lawyer, 1989) según Kraft (2000). Ambas bacteriosis se transmiten por semilla, ya sea externa o internamente y es la principal fuente de infección de los lotes de producción. Las semillas en general se producen en regiones secas, donde no se visualizan síntomas ya que al no haber condiciones conductivas, el desarrollo de la enfermedad queda confinado a los nudos y hojas inferiores y no avanza hacia la parte superior dela planta. Sin embargo, si estas semillas se siembran en regiones húmedas se dan ataques de importancia (Lawyer, 1989).

En 2004, una nueva especie P. viridiflava, provocó pérdidas del rendimiento superiores al 25% en España además de citarse en Nueva Zelanda y Francia (Martín-Sanz et al., 2010). Informes recientes (Benlioglu et al., 2010) citan al tizón bacteriano en Turquía como un potencial factor limitante de la producción.

Consideraciones finales

La arveja (P. sativum) es afectada por numerosas enfermedades ocasionadas por hongos, bacterias y virus, cuyos síntomas pueden ser fácil de confundir.

Cuando un cultivo es nuevo en una determinada región, no se conocen los problemas sanitarios que lo pueden afectar, ya que es necesario que se de el tetraedro de la enfermedad, donde el cultivar, el patógeno, el ambiente y el manejo que efectúa el productor son determinantes.

La introducción de semillas infestadas o infectadas, contaminan áreas libres de ciertas enfermedades, las que luego son casi imposibles de erradicar y pueden provocar pérdidas muy importantes en cultivos potencialmente promisorios por su precio, su inclusión en la rotación, el aporte de materia orgánica, etcs.

El diagnóstico preciso evitará la decisión apresurada de aplicar fungicidas, los que serían inefectivos para controlar enfermedades bacterianas, especialmente aquellos utilizados para el manejo químico de las enfermedades foliares de los cultivos agrícolas tradicionales y de amplio uso en Entre Ríos.

Los nuevos cultivos en una región deben implantarse con un paquete tecnológico mínimo que considere como fundamental la calidad sanitaria de la semilla, reconozca los microorganismos transmitidos o transportados interna y externamente y cuales serían las técnicas más adecuadas para reducir la posibilidad de ocurrencia de epifitias.

(Fotos y Figuras disponibles en Revista Horizonte A)

Bibliografía

BENLIOGLU K, OZYILMAZ U & D. ERTAN 2010. First Report of Bacterial Blight Caused by Pseudomonas syringae pv. pisi on Pea inTurkey. Disease Notes. Plant Dis. 2010, 94(7):923. DOI: 10.1094/PDIS-94-7-0923A

FORMENTO AN., CARMONA MA & MM SCANDIANI 2011. Introducción de patógenos en nuevas regiones. El caso de Drechslera teres en Entre Ríos. Análisis de Semillas. Tomo 5, N° 19:62-65.

KNOTT CM. 1987. Akey for stage development of the pea (Pisum sativum).

Ann. Appl. Biol. 111:233-244.

KRAFT JM. 2000. Common Names of Plant Diseases. Diseases of Pea (Pisum sativum L.).

https://www.ismpminet.org/resources/common/names/pea.asp

LAWYER AS. 1989. Diseases Caused by Bacteria. In: Hagedorn D. (Ed.). Compendium of Pea Diseases. APS Press. pp. 8-11.

MARTÍN-SANZ A, PALOMO JL, PÉREZ DE LA VEGA M& C. CAMINERO 2010. First Report of Bacterial Blight Caused by Pseudomonas viridiflava on Pea inSpain. Disease Notes. Plant Dis. 94(1):128. DOI: 10.1094/PDIS-94-1-0128A

PRIETO GM 2009. Pautas para el manejo del cultivo de arveja.

http://www.inta.gov.ar/oliveros/info/articulos_tecnicos/doc/Pautas-para-el-manejo-del-cultivo-de-arveja-final.pdf

PRIETO GM & E. VITA 2011. Relevamiento de la superficie de cultivos de invierno en el área dela AER INTA ArroyoSeco. Año 2011.

http://www.inta.gov.ar/oliveros/info/articulos_tecnicos/doc/Relevamiento-superficie-cultivos-de-invierno-AER-INTA-Arroyo-Seco-2011.pdf

 

 

Fechas de siembra

el 24 de octubre de 2011 en Investigación

Fecha de siembraM. Murgio, F. Fuentes, L. A. Salines y D. Soldini.

INTA Marcos Juárez – Ruta 12, km 2 – (2580) Marcos Juárez – Pcia. de Córdoba-Argentina – T.E. (03472)425001 – e-mail: mmurgio@mjuarez.inta.gov.ar

A partir de una correcta caracterización ambiental, la decisión más importante en el manejo del cultivo de soja es la combinación de la fecha de siembra con el grupo de madurez (GM) (Baigorri, 2008).

Las reducciones en el rendimiento por retrasos en el momento de implantación del cultivo,resultan de la incidencia de la radiación, la temperatura y el fotoperiodo sobre la fenología y la acumulación de materia seca (Andrade, 2002). El retraso en la fecha de siembra ubica el periodo reproductivo en condiciones de menor radiación y temperatura. Sin embargo, siembras muy tempranas pueden repercutir en un lento crecimiento inicial y un menor desarrollo del canope o. Cabe destacar, que en la región Pampeana se pueden generar periodos de estrés hídrico durante cualquier momento del ciclo debido a la variabilidad de las precipitaciones, tanto en su distribución como en las cantidades anuales caídas (Dardanelli, 2003). Debido a que el momento de ocurrencia de las etapas reproductivas críticas para la definición del rendimiento varía según la combinación de fecha de siembra y grupo de madurez ; el rendimiento se verá afectado o no, si en dichos momentos se producen periodos de estrés hídrico.

Este trabajo tiene por objetivo evaluar el comportamiento de seis cultivares, con diferente ciclo, en distintas fechas de siembra.

MATERIALES y MÉTODOS

El ensayo se realizó en la EEA INTA Marcos Juarez durante la campaña 2010-2011. Se sembraron seis variedades: DM2200 (GM: II), DM3810 (GM: III largo), DM4250 (GM: IV corto) DM4970 (GM: IV largo), RA516 (V largo) y RA633 (GM: VI) en cuatro fechas de siembra: 13/09/2010, 12/10/2010, 26/11/2010 y 29/12/2010.

Las unidades experimentales se distribuyeron en bloques al azar con tres repeticiones por tratamiento. Cada parcela consistió en cuatro hileras de 6 metros de largo separadas entre sí a 52cm. La densidad de siembra fue de 25 semillas por metro lineal de surco. El cultivo se mantuvo libre de malezas, insectos y enfermedades mediante la aplicación de agroquímicos.

Se determinó la fenología del cultivo según la escala morfológica de Fehr y Cavines (1977), altura de planta y numero de nudos sobre el eje principal en R7. A cosecha, se determinó el rendimiento en granos (en k/ha-1), peso unitario del grano y número de granos (como cociente entre el rendimiento y el peso medio de grano).

Se realizó un análisis de varianza (ANOVA) para rendimiento y sus componentes, empleando un a = 0,05 y el test de LSD.

RESULTADOS

Cuadro 1: Temperatura media mensual y precipitaciones durante la campaña 2010-11.

 

Durante los primeros veinte días del mes de enero se observaron síntomas de estrés hídrico debido al bajo nivel de precipitaciones y altas temperaturas.

Figura 1. Duración del ciclo de cultivo desde la siembra hasta R7 para cada variedad en cuatro fechas de siembra. Cada barra está dividida en etapas: Siembra – R1, barra blanca; R1 – R5, barra gris; y R5 – R7, barra negra.

 

Todas las variedades redujeron su ciclo a medida que la fecha de siembra se retrasó. La duración de los periodos siembra – R1 y R1- R5 disminuyeron con el atraso de la fecha de implantación. En las variedades más cortas, desde DM2200 hasta DM4970, el periodo R5-R7 se redujo cuando se postergó la fecha de siembra. Diferente comportamiento manifestó RA633, que tendió a aumentar la duración del periodo R5-R7 cuando la fecha de siembra se atrasaba.

 

Figura 2. Altura máxima de planta y número de nudos sobre el tallo principal para las distintas variedades en las cuatro fechas de siembra. Ante cambios en la fecha de siembra, las seis variedades presentaron un patrón similar. La altura de plantas aumentó desde la primera fecha de siembra hasta la tercera fecha (fines de noviembre), donde las distintas variedades presentaron su máxima altura. En la última fecha de siembra todos los tratamientos tuvieron su menor altura de planta.

 

El número de nudos sobre el eje principal tuvo un comportamiento similar a la altura (forma de campana). Sin embargo, el número máximo de nudos se dio en la segunda fecha de siembra para luego disminuir en las fechas posteriores. Las siete variedades tuvieron el menor número de nudos en la cuarta fecha. En las variedades RA516 y RA633 el máximo número de nudos en el tallo principal se dio en la primera fecha, para decrecer a medida que se retrasó la fecha de siembra.

 

Tabla 2. Rendimiento y sus componentes principales: Peso medio de grano y número de granos metro-2 para cada variedad en las distintas fechas de siembra.

 

El rendimiento en granos presentó un rango de variación amplio (1414 – 5117 Kg. Ha-1) con diferencias significativas entre tratamientos. La combinación de fecha de siembra y variedad que produjo el mayor rendimiento fue DM4250 sembrado el 26 de noviembre y el tratamiento de menor rendimiento fue RA633 sembrado el 28 de diciembre que presentó bajo peso medio de grano y número de granos metro-2. Todas las variedades presentaron su menor rendimiento en la cuarta fecha de siembra. El número de granos difirió significativamente entre los tratamientos teniendo una respuesta similar al rendimiento. El peso medio de grano presentó variaciones significativas entre variedades y fechas de siembra, siendo DM 4970 la de mayor peso medio de grano.

 

La variedad DM2200 generó bajo rendimiento en fechas muy tempranas como muy tardías y produjo su mayor rendimiento en la fecha de fines de noviembre donde desarrolló un mayor porte de planta.

 

Las variedades DM3810 y DM4250 tuvieron su mayor  rendimiento en la tercera fecha de siembra (26/11/10). La variedad DM4970 presentó su máximo rendimiento en las fechas de siembra del 12 de octubre y 26 de noviembre. También fue la variedad de mayor rendimiento en la última fecha de siembra.

 

Las variedades RA633 y RA516 tuvieron su mayor rendimiento en fechas de siembra muy tempranas (13/09/10 y 12/10/10). En las fechas posteriores su rendimiento decreció y, en la última fecha exhibieron el rendimiento más bajo de todos los tratamientos. Posiblemente, la causa de la disminución del número de granos y peso medio de grano se deba al desarrollo de sus estadios reproductivos en momentos donde la radiación y la temperatura decrecieron notablemente (datos no publicados).

 

CONCLUSIONES

 

Todas las variedades presentaron su mayor número de nudos en el tallo principal en la fecha de siembra de octubre y su mayor altura de planta en noviembre. En la última fecha de siembra todas las variedades presentaron su menor altura y núm ero de nudos sobre el eje principal.

 

El peso medio de grano manifestó variaciones significativas entre variedades. Cabe destacar que RA633 tuvo reducido peso de grano en la última fecha así como DM2200 en la primera fecha.

 

La fecha óptima de siembra difirió entre las variedades. Las variedades de mayor largo de ciclo tuvieron rendimientos más altos en fechas más tempranas. Así RA633 y RA516 tuvieron sus mayores rendimientos en siembras del 13 de septiembre y 12 de octubre. Las variedades DM4970 y DM3810 presentaron mayores rendimientos en las fechas del 12 de octubre y 26 de noviembre. Las variedades DM4250 y DM2200 tuvieron su mayor rendimiento en la siembra del 26 noviembre. En fecha de siembra tardía (del 28 de diciembre) la variedad de mejor comportamiento fue DM4970.

 

(Figuras y cuadros disponibles en Horizonte A)

Fósforo + Azufre + Inoculación

el 30 de septiembre de 2011 en Investigación

Hugo FontanettoLa fertilización con fósforo y azufre y la inoculación, aliados indiscutidos de la soja

 En un estudio realizado por los Ings. Hugo Fontanetto y Hugo Vivas (INTA Rafaela) y Martín Díaz Zorita (Nitragin-FAUBA) en la provincia de Santa Fe, se concluyó que el fósforo, incrementa la nodulación, y el azufre, por su parte, aumenta la nutrición nitrogenada

Si bien la fertilización en el cultivo de soja es indiscutible, es importante conocer su efecto sobre la formación de los nódulos, principales responsables del suministro de nitrógeno para la soja, ya que ambos factores significan una potenciación para lograr altos rendimientos en forma sustentable.  

Mediante un estudio realizado en un sitio de agricultura continua en siembra directa (ACSD) y en otro de pastura de alfalfa degradada, (PAD), en la localidad de Videla, departamento de San Justo, centro-oriente de Santa Fe, se determinó que:

  • ·        en la región centro-este santafesina, la fertilización con fósforo (P) y con azufre (S) tienen efectos positivos sobre la nodulación y la producción de soja;
  • ·        las aplicaciones de S provocan aumentos del rendimiento de soja en ambientes con menor capacidad de mineralización de MO edáfica;
  • ·        las mejoras en la oferta de P por fertilización provocan aumentos en la nodulación de soja tanto en cultivos inoculados como en los sin inoculación,
  • ·        el manejo previo de los lotes influenció la respuesta de la soja a la inoculación y a la fertilización con S.
  • ·        la nodulación se asoció positivamente con los rendimientos de granos en respuesta a mejoras en la oferta de nutrientes (fertilización) y a la inoculación. 

Impacto en la nodulación

Para ambos antecesores (ACSD y PAD), la nodulación fue afectada por los tratamientos de inoculación y fertilización tanto con P como con S, sin mostrar interacciones significativas entre los mismos. En promedio, y para todos los niveles de fertilización con P y con S, se determinó mayor cantidad de nódulos en los tratamientos inoculados que en los sin inocular. La fertilización con 10 kg/ha de S también indujo a mejoras significativas en la nodulación de los cultivos, siendo más altos para el sitio de agricultura continua en SD que para el sitio proveniente de pastura degradada de alfalfa. El agregado de P provocó aumentos lineales en la nodulación, a razón de 19 nódulos por planta cada 100 kg/ha de P aplicados.

 Rendimiento de granos

En el sitio de agricultura continua en SD, los rendimientos en granos variaron entre 2.840 y 4.514 kg/ha, mostrando diferencias según tratamientos de fertilización con P, con S y de inoculación.. Para el sitio con antecesor de pastura degradada de alfalfa, las producciones fluctuaron entre 3.702 y 4.792 kg/ha, arrojando diferencias significativas para el P y el S, pero no significativas para los tratamientos de inoculación.

En promedio, para los tratamientos de fertilización con P y con S, la producción de grano en los tratamientos inoculados fue un 5,4% mayor que los sin inocular. La aplicación de S permitió aumentos a través de los niveles de P y los de inoculación del 25,3 %. La producción de granos mostró una respuesta lineal al agregado de P con una eficiencia media de 30,22 kg de grano por kg de P aplicado.

 Nodulación vs. rendimiento de granos

Para ambos antecesores, la cantidad máxima de nódulos por planta fue inferior a 15, nivel considerado como crítico para el logro de máximos rendimientos, detectándose una estrecha relación entre la nodulación y los rendimientos.

Se verificó un mejor ajuste de las variables mencionadas (nodulación y rendimientos) para el sitio de agricultura continua en SD, con una mayor historia agrícola y en siembra directa, situaciones que habrían provocado una menor mineralización del N y del S orgánicos del suelo que en el sitio con antecesor de pastura degradada de alfalfa. Esta consideración se basa en las mediciones de N-NO3- y de S-SO4- efectuadas a la siembra y en el estado de V6.

En PAD debido al antecesor pastura de alfalfa degradada y a las labranzas efectuadas, la mineralización de N y de S orgánicos del suelo fue superior al de ACSD y habría abastecido en mayor cantidad con estos nutrimentos a la soja.

En general, al aumentar las dosis de P se observaron incrementos en la nodulación y en la producción relativa de granos respecto al máximo de cada antecesor. A partir del análisis de la relación entre los niveles de P y la producción de granos o de la nodulación, se verificó que la máxima nodulación se alcanza con niveles de fertilización menores que los correspondientes para los máximos rendimientos.

 (Gráficos disponibles en revista HorizonteA)

Daniel Igarzábal: Umbrales eran los de antes… (manejo de plagas)

el 27 de agosto de 2011 en Investigación

Daniel Igarzábal, MIP

El cálculo para determinar el UDE se basa en relacionar el costo del tratamiento  (CT) con el número de insectos que causan un daño equivalente a este costo. Pero en la fórmula propuesta por Norton, intervienen también el precio esperado de la cosecha y la estimativa de rendimiento (V), el % de efectividad del tratamiento (ET) y la disminución del rendimiento a causa de un  insecto (D) en la superficie o medida considerada ( 1 m lineal por ejemplo). De tal forma que la fórmula de Norton para calcular el UDE, que expresará el número de insectos que económicamente se puede aceptar antes de tomar una decisión de control químico, se expresa de esta manera: Lee el resto de la entrada →

Investigación: Maíz, mito derribado

el 17 de agosto de 2011 en Investigación

Por Ing. Agrónomo Gustavo Duarte – Asesor CREA

Gracias a la biotecnología y al buen manejo, el maíz consiguió derribar un mito. En el noroeste bonaerense, el maíz demostró un buen desempeño frente a situaciones de estrés hídrico, en muchos casos mejor al de la soja.

A pesar de ser catalogado como un cultivo muy sensible a las situaciones de estrés hídrico, el maíz, al menos en el noroeste de Buenos Aires durante las dos últimas sequías, logró rendimientos buenos, e incluso, en muchas oportunidades superaron la performance de la soja.

Si bien las campañas 2008/9 y 2010/1 significaron una reducción de las precipitaciones del 30 y 16%, respecto de la media histórica, en el noroeste bonaerense, el rendimiento del maíz estuvo sólo un 16% y un 12% respectivamente por debajo del promedio de los últimos cinco años. De 2006 a 2011, la productividad media fue de 9085 kilos por hectárea,  mientras que en la primera sequía del quinquenio el rinde alcanzó los  7634 kilos y en la segunda, de 8026 kilos. Todos estos datos surgieron del CREA América. Lee el resto de la entrada →